El incendio

El 15 de febrero de 1941, en Santander se desató una catástrofe que la cambiaría para siempre. Un incendio, azotado por un intenso viento sur, devoró el centro de la ciudad, dejando con ello unas 10.000 personas sin hogar y 120.000 metros cuadrados de ruinas y escombros, donde hasta ese momento se aglutinaba el 90 por ciento de la actividad comercial.

En plena posguerra tras una reciente Guerra Civil, los habitantes de Santander recibieron la solidaridad, no sólo de los cuerpos de emergencia de su ciudad y de otras muchas que acudieron a socorrerles, sino también de diferentes entidades y multitud de particulares. Las donaciones de ropa, alimentos y dinero metálico llegaron desde todos los puntos de una España empobrecida. Y también desde el extranjero.

Setenta y cinco años después, la ciudad conmemoró ese suceso con el objetivo de rendir homenaje a los damnificados y las personas e instituciones que les ayudaron. Así como de recuperar para el futuro la memoria viva del Incendio.

Bomberos trabajando entre escombros en incendio Santander

El incendio que transformó la ciudad

El incendio que transformó
la ciudad

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