Con la vida a cuestas

31 octubre, 2016

En las calles respetadas por el Incendio se amontonan enseres de toda clase, producto de la evacuación de los vecinos damnificados. Muchos santanderinos son acogidos por la solidaridad de amigos y familiares, que les ofrecen sus casas y comparten con ellos lo poco que tienen, recién salidos de una guerra civil.

Puedes conocer los recuerdos de los testigos vivos del Incendio en la sección ‘Testimonios’.