El bombero Julián Sánchez, la única víctima mortal del gran Incendio

4 mayo, 2016

 

El hombre de la fotografía es Julián Sánchez. Bombero de Madrid que vino a Santander a ayudar en las tareas de extinción del Incendio declarado el 15 de febrero de 1941 y que resultó ser la única víctima mortal del suceso.

Murió a causa de las heridas provocadas por el derrumbe de una fachada de la calle San Francisco, casi dos días después de que comenzara el Incendio.  Era natural de Toro (Zamora), tenía 38 años, estaba casado y su salario como bombero era de 6.500 pesetas al año.

Según la ‘Nota de accidente’ la lesión producida por el derrumbe dejó a Julián “una intensa contusión en la espalda y la región lumbar izquierda”, de la que fue atendido por los médicos de guardia en la Casa de Salud Valdecilla, que calificaron el estado del bombero como de “leve”.

Con el alta y de regreso al lugar del Incendio, Julián Sánchez quiso reincorporarse a las labores de extinción, pero se lo prohibieron. Falleció días después, en la madrugada del 28 de febrero, en Valdecilla.

El 1 de marzo de 1941, sábado, el féretro de Julián Sánchez fue trasladado a la Estación del Norte. La prensa de la época recogió la noticia:

A las once y media de hoy, se dijo una misa por su alma en la capilla ardiente, instalada en el Parque de Bomberos. Seguidamente se organizó el fúnebre cortejo. Abría marcha una sección de la Guardia Municipal, seguida por la Cruz alzada; a continuación, marchaba el féretro sobre un carro de útiles del Servicio de Bomberos; a ambos lados, compañeros del finado. Por último, figuraban en la comitiva las corporaciones municipal y provincial, autoridades y numerosísimo público. Entidades y muchos particulares han enviado coronas y ramos de flores. Esta noche en el tren correo, será trasladado el cadáver a Madrid, acompañado de una representación del Ayuntamiento y del Cuerpo de Bomberos de Santander”.

Al día siguiente, llega a Madrid el féretro flanqueado por sus compañeros, bomberos de Madrid y de Santander, que establecieron turnos para velar su cuerpo desde las 9:30 horas de ese domingo hasta las 9:30 horas del día siguiente, cuando se celebró una misa réquiem por su alma. Le fueron rendidos honores por haber caído en cumplimiento de su deber. Después de un cortejo fúnebre presidido por la Corporación municipal, el gobernador civil de la provincia y el alcalde de Santander, el cuerpo de Julián Sánchez fue enterrado.

 

 

 

Artículo publicado en el Diario Alerta

 

Diario Alerta

Artículo publicado en El Diario Montañés
Artículo publicado en El Diario Montañés