A Puertochico y lo que hoy son los Jardines de Pereda llegaba la pesca antes del Incendio de 1941 y muchos de los bajos de los edificios cercanos se utilizaban como bodegas para guardar las artes y aparejos. Toda esa zona de la ciudad era una mezcla de gentes de todo tipo. Como las panchoneras o las pescateras… Las mujeres que, ya fuera en el muelle, la lonja o las bodegas, comercializaban el pescado, generalmente el de sus maridos o parientes. Su contribución a la pesca, aunque no se hicieran a la mar, era fundamental tanto para el sostenimiento del sector, como el de sus familias.
Pablo Isidro Duomarco. Pescadoras en el muelle o machina de la Monja (dársena de la Ribera; rellenada posteriormente y donde se sitúan actualmente los Jardines de Pereda), ca. 1885, Colección Víctor del Campo Cruz, Centro de Documentación de la Imagen de Santander, CDIS, Ayuntamiento de Santander.
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